Yo soy naturaleza

Crecí jugando en fincas. Cuando éramos pequeños nos llevaban a las fincas del Eje Cafetero, una hermosa región de Colombia. Esta cultura se caracteriza por conservar sus costumbres y tradiciones tan familiares y típicas de la región y en estos pueblos y veredas, entre más lejos mucho más humildes y sencillos son. Estas fincas ganaderas solo están pensadas para la experiencia real del campo, no todas tienen piscinas ni se usan tradicionalmente como se ve tanto ahora para broncearse, beber hasta perderse y escuchar música con todo el volumen (ni se diga esa música que ya sabemos que no tiene unos contenidos muy apropiados para despertar espiritualmente). Estas fincas están hechas para reírse viendo cómo las gallinas y los gallos se enfurecen defendiendo a sus pollitos, para montar una yegua embarazada porque eso le hace bien para el momento del parto, para consentir a los terneros, para visitar otra finca en donde a una vaca embarazada se le salió la placenta y hay que ir a meterla con la ayuda de una receta especial que contiene miel y otras cosas para que pueda conservar a su bebé; para ver a los perros libres jugando por el pasto, a cualquier animal como ardillas o el pavo real pasar por tu lado, escuchar a los pajaritos de todos los colores,  respirar aire realmente puro, en fin, disfrutar la verdadera naturaleza de la naturaleza.

Es interesante porque cuando comprendes de dónde vienes entiendes quién eres y para qué estás aquí. A mí me ha costado demasiado aceptar ese entorno tan superficial y materialista, esos espacios en donde la gente se sienta a hablar de dinero, de poner el último Jacuzzi al lado de la piscina, de la última camioneta que compró o el viaje que hizo, esos espacios en donde no puedo ser yo realmente, honesta, transparente, humilde porque no tengo nada, humilde porque no necesito nada para ser feliz, porque disfruto de lo simple, de la compañía, de una buena conversación, de un gesto de amor sincero. No puedo ser yo y no puedo estar cómoda, no me siento bien. Pero muchas veces tuve que esforzarme y obligarme a sonreír sin querer hacerlo. En esos espacios superficiales no estaba siendo realmente yo y ahora entiendo exactamente porqué el universo me ayudó a no estar ahí.

Recordar de dónde vengo, qué vi, qué viví y qué aprendí, me ayuda a comprender porqué ahora soy así, siempre se me preparó para este momento, siempre se me dio todo perfecto, las situaciones y los maestros, los padres, tíos, primos, abuelos, cada persona fue clave, todo fue planeado de una forma perfecta para que hoy pueda ser cómo soy, sintiéndome como me siento y viviendo como vivo como parte de un plan divino para el cumplimiento de mi misión, si fuera distinta, si hubiese sido criada de otra forma, en otro entorno, lugar, y con otras personas con diferentes gustos y estilos de vida, no sería está mujer, no pensaría cómo lo hago y no estaría justo aquí y ahora.

Yo soy naturaleza, mi aura es verde, yo soy verde, yo soy campo, yo soy los animales que amo con locura, yo soy el aire puro, yo soy la lluvia, el sol, el arco iris, los árboles, las hojas, el pasto, la montaña, los ríos, yo soy alimentos orgánicos, yo soy lo natural, yo soy la simpleza, la abundancia, la sencillez, el silencio. Yo soy creación.

Me siento feliz en este momento, honrada, afortunada y bendecida. Mi familia no es perfecta, vivimos situaciones y momentos muy difíciles, pero aún así, los amo y les agradezco por ser mi familia, por haber cumplido el acuerdo, por entregarme el mensaje, y por ayudarme a ser quien hoy soy.

Gracias familia estelar CG 10.26.36.

Diana Luna

2 comentarios de “Yo soy naturaleza

  1. Cesar Tenjo dice:

    Que mensaje tan bonito, y es realmente cierto lo que dices, de la naturaleza vienen las mejores bendiciones y su tranquilidad nos llena de mucho amor y a encontrarnos con nosotros mismos 🙏🏻🤗

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