Volviendo a mí

Vuelve a ti, a tu esencia. Cuando naciste fuiste un milagro, y traías todas las herramientas, traes todo lo necesario. Lo perdiste al crecer. Cada día de tu vida y cada experiencia te llenó de nueva información que fue borrando esa esencia, lo que realmente eres lo ibas olvidando. Esta información no era tuya, no te pertenecía porque estaba en la cabeza de otros, desde sus experiencias y aprendizajes crearon en ti una nube de pensamientos y creencias externas, no eran tuyas pero tú las recibiste. Las viste y creíste que eran la verdad. Que eran tu realidad, única, indivisible, bendita. Tranquilo no es tu culpa. Así tenía que ser. Y tranquilo, no era la verdad, no era todo, hay más. Y todo está en ti. Esa es tu misión, descubrirlo, aprenderlo y entenderlo.

¿Alguna vez te cuestionaste esas creencias?

Si pudieras hacer una lista de cada una de esas creencias, si pudieses retroceder a cada instante de tu vida, después de nacer, mientras crecías, cada momento, cada lugar, cada persona, cada enseñanza, cada palabra recibida, y si pudieras decidir cuáles mantener y cuáles eliminar, ¿no crees que definitivamente eliminarías la mayoría?

Vacía esa vasija. Comienza ahora, nunca es tarde. Vacía lo que traes, lo que cargas. Libérate ahora. Esa no es la verdad. Eso que cargas no es tu realidad, no tiene que serlo, es la verdad y la realidad del otro, no la tuya. Elimina todo. No tus recuerdos. Borra lo que cargas, lo que te entregaron, la información que te pesa, la que no te aporta, la que te hace daño, la que pertenece a alguien más. Piensa, piensa cuáles no son tuyas, es toda la lista. Tacha cada una y quédate en cero. Comienza ahora a llenar la vasija, pero con lo que puedes conocer de manera consciente y que te aportará para ser feliz.

Ten presente que si es tu vasija, ¿porqué permites que los demás la llenen? ¿te das cuenta que ellos también vienen cargando su propia vasija? con lo de sus padres, con lo de los demás, y no es su culpa. Así tenía que ser. Así que lo único que puedes hacer es decidir liberarte, a partir de hoy, toma el control de tu vida, vacía tu vasija que es la única que debe preocuparte, por la de los demás sólo siente compasión, porque así tenía que ser para ellos y también así fue para ti, qué más da, este es el presente, es tu regalo y es lo único que tienes, nunca es tarde, simplemente es, y si es y existe entonces tienes el poder sobre él.

Aprovecha este poder, este regalo, este presente, y comienza ahora. No tienes el control sobre lo que cargan los demás pero si sobre lo que cargas tú. Decide salir de esa caja, abre las puertas hacia un camino sin pasado, sin creencias, sin imposiciones, hay mucho por aprender. Ábrete a recibir. Vacía esa vasija y hoy, ahora, llénala de amor por ti.

Diana Luna

2 comentarios de “Volviendo a mí

  1. Alejandra Coronado dice:

    Definitivamente quiero comenzar de cero, y se que existen personas como tu que me ayudarán en el proceso.
    Un abrazo con cariño.

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