También eres cuerpo

Cuando vuelves a ti, o al menos cuando comienzas este proceso, tu corazón se expande y tus ojos se abren a la posibilidad de ver aquello que antes no podías ver. Empiezas a reconocerte como un ser perfecto porque reconoces que la Divinidad está dentro de ti. Siempre ha estado. Eres espíritu. Eres mucho más de lo que creías, y hay algo más grande que te ha creado, porque estás conectado a algo más que existe en algún lugar intangible. Y esto es mágico, porque tu nacimiento sólo pudo ser magia, tu creación, tu existencia y lo que eres es magia.

Se te dio la oportunidad de venir a aprender, es imposible que vengas aquí a no hacer nada, algo más tiene que ocurrir, algo muy importante se tiene que manifestar para ti que simplemente vivir cada día con situaciones, personajes y acontecimientos básicos del ser humano y tan rutinarios como comer y dormir. Tu alma ya traía unas experiencias y aprendizajes, no creo que se nos haya dado un alma para una sola experiencia terrenal, es imposible. Así que creo que el alma también es magia. Y que reencarna.

Y ¿qué tan mágico puede ser, a esta alma y a este espíritu, ponerle un cuerpo? ¡Pues, inmensa y magnífica magia! Porque no es cualquier cosa, no es un vestido de cualquier color, tela o talla, es un cuerpo con una tecnología fascinante que es capaz de nacer, morir y renacer una y otra vez. Si tú pudieras pensar en una calificación de 1 a 10, teniendo 10 la mayor importancia ¿qué número le darías al Alma, qué número le darías al Espíritu y qué número le darías al Cuerpo?

Piénsalo…

Es una pregunta muy difícil, porque todos son igual de importantes ya que todos provienen exactamente de la misma magia o como bien se podría decir, de un creador, así que cada uno tiene un inmenso valor, cada uno tiene su función, y cada uno tiene un plan perfecto dentro de tu experiencia en cada vida. Entonces ahora mi pregunta es, ¿le estás dando a tu cuerpo ese valor? ¿comprendes la importancia que tiene el vehículo con el que transitas esta vida? Como dicen, esta vida es prestada y si tenemos la oportunidad de vivir en diferentes vidas, te imaginas que quizás en otra vida pasada o futura, ¿tu cuerpo sea totalmente diferente a lo que hoy es? Si ahora eres delgado, quizás en otra vida debas experimentar tener sobrepeso, si ahora eres alto, quizás tengas que experimentar ser bajo.

Y el objetivo de este ejercicio es que puedas tener una perspectiva mucho más amplia con respecto a tu cuerpo, que tengas un panorama más general y te salgas de esa visión cerrada de lo que estás viviendo aquí; que este ejercicio te permita expandir también tu visión y comprender que cada acto hacia tu cuerpo es una representación del amor que te tienes hacia ti y hacia esa Divinidad que habita en ti, a la comprensión de porqué estas aquí, y cuál es tu misión aquí y que cada cosa que hagas hoy, aquí y ahora tendrá una consecuencia o un resultado en esta vida si, pero también en las que vengan, ¿cómo así?

Así es, como te trates ahora, marcará gran parte de tu experiencia en próximas vidas, porque aquello que no aprendas aquí, tendrás que aprenderlo después. Se te pondrán las circunstancias, las características físicas y espirituales, la familia, las personas, los hábitos y se te pondrá en un lugar con las costumbres, la cultura y todo lo necesario para que tú logres vivir un aprendizaje que te ayude a trascender, a avanzar un nivel más para que tu alma y tu espíritu logren evolucionar. Por eso los tres tienen el mismo valor, porque tu cuerpo físico también es clave en este proceso de evolución. Estamos evolucionando a nivel espiritual, y en la medida en que trabajes para tu espíritu lograrás cumplir con esa misión, como lo dije al inicio, con la misión de conectarte contigo y con tu esencia divina, y para eso tenemos un gran portafolio de prácticas espirituales de las que tu puedes elegir las que se ajusten a tus gustos, cuando tú te conectas con tus prácticas espirituales tu cuerpo físico comienza a limpiarse de aquello que no le permite expandirse hacia esa misión.

Así que dale atención e importancia. Revisa muy bien cómo te tratas, cómo te alimentas, cómo te cuidas. Comprométete contigo para implementar rutinas de ejercicio, de deporte, de prácticas como Yoga o bailar. Muévete. También busca opciones de alimentación saludable, ya sea en restaurantes o preparando tú mismo tus propios alimentos en tu hogar. Hay montones de recetas en internet y ahora todos los restaurantes ofrecen estas alternativas vegetarianas o veganas, no hay excusas. Tienes una oferta gigante de verduras y frutas que te da la madre tierra para comer o para consumir en batidos al despertar que te ayudarán a limpiar y a desintoxicar. Realiza baños o duchas con agua helada, utiliza sales minerales como sal marina para exfoliar la piel, también azúcar morena. Ponte frente al sol por 15 minutos cada día utilizando cremas bloqueadoras. Bebe mucha agua. Tenemos todos y cada uno de los ingredientes necesarios para vivir saludablemente, si no lo haces, ha sido tu decisión, eres tú quien no quiere hacerlo.

Te dejo una meditación muy especial para que puedas activar tu tercer ojo y expandir tu corazón a esta posibilidad, en la medida que realices tu proceso de despertar espiritual tu cuerpo te hablará y te dirá qué cambiar, te mostrará que ya no necesita algo y qué exactamente es lo que debes eliminar o recibir. Confía en que tienes toda la información y las herramientas en ti, confía en que pasara fácil, que esa transición es posible, que es necesaria; libérate de creencias, fluye con lo que llegue y con lo que sientas. Espero que la disfrutes con mucha disposición y con toda la intención de generar hábitos saludables maravillosos para tu vida como yo lo hice en la mía.

Un fuerte abrazo.

Diana Luna 

 

2 comentarios de “También eres cuerpo

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