Ritual de cumpleaños

En una mesa coloca una bandeja o una cazuela de barro grande. Toma un paquete de sal y forma un círculo con ella. El círculo de sal representa la protección de tu vida contra el mal.
Coloca en el centro del círculo una piedra negra y plana. Coloca una vela blanca sobre la piedra. Esa vela te representa a ti, se pone blanca porque somos Luz encarnada. Visto desde esta perspectiva la Piedra representa la Tierra, lo material, y la vela que eres tú, representa lo espiritual. Juntos, estos dos símbolos representan la unión de lo material y espiritual. Tú en la Tierra.
Escribe en un papel blanco, 3 veces tu nombre completo y fecha de nacimiento. Lo el papel apoyado al pie de la vela.
Pon 5 velas alrededor de la piedra. Son las velas de las bendiciones. 1 verde para tus acciones, 1 roja para el amor, 1 amarilla para la prosperidad, 1 azul para la protección, y 1 morada para tu evolución. Usa candelabros o posavelas resistentes, para que todo sea seguro.
Pon 12 hojas de la Laurel y colócalas alrededor de la piedra. Puedes intercalarlas entre las velas. Representa la Victoria, el Triunfo, la Buena Suerte y la Gloria.
Toma una rebanada de pan y colócala al pie de la piedra. Representa el alimento y la energía que necesitas cada día. Es un símbolo de abundancia, prosperidad y bienestar para ti.
Pon 1 rama de canela y trocéala con la mano. Rocía los trocitos por encima. La canela endulza y atrae la buena suerte. Es genial tanto para el amor como para los negocios y el dinero.
Toma ahora un puñadito de arroz y rocíalo por todo, para que la Abundancia y la Prosperidad estén presenten todo el año.
Añade flores blancas al ritual, rodeando la piedra. Son para que la Positividad esté presente en tu vida.

 

Ritual para sanación del linaje materno

Escoge una noche de Luna Llena, y busca un lugar tranquilo, donde puedas estar sin ser molestado, durante la experiencia.

Lleva contigo un plato pequeño, donde colocaras una vela (cuida que el plato no sea de material inflamable) y un pequeño cuenco o recipiente con agua. El cuenco puede ser de cerámica, vidrio o metal, no plástico.

Siéntate en el piso o en una mesa, donde estés más cómodo. Sitúa el cuenco con agua a tu izquierda, y el plato con la vela a la derecha. Revisa que no haya elementos inflamables o conductores del fuego cerca.

Enciende la vela. Cierra los ojos y visualiza una luz blanca que te envuelve de pies a cabeza. Respira lentamente, concéntrate en tu respiración  o en los latidos de tu corazón. Deja que las preocupaciones del día te abandonen.

Si eres mujer visualiza tu útero y ofrécele energía de amor. Siente su conexión energética con la Tierra. Si eres hombre visualiza el útero de tu mamá. Ahora trae a tu mente la figura de tu madre, tu abuela, y todas las mujeres de tu linaje materno que recuerdes.

Puedes invocarlas por sus nombres, incluso cuando no las hayas conocido físicamente. Un ejemplo de invocación puede ser:

Soy Diana, hija de Paula, nieta de María, bisnieta de Luisa, descendiente de todas las mujeres que me antecedieron.

Una vez tengas su imagen en mente, agradéceles por el aporte positivo que han brindado a tu vida, por las oportunidades de contraste, y reconoce que ellas también forman parte de tu vínculo con todas las mujeres de la Tierra.

Pide al Universo o a la Divinidad que canalice energía de amor y sanación para todas, incluyéndote, para limpiar todos aquellos patrones y memorias energéticas negativas, individuales y grupales. Recuerda que todos tenemos energía femenina.

Solicítale sabiduría y apertura para recibir todos los dones, que vienen a ti por la gracia de tu linaje materno. Terminada la visualización, agradece su presencia a los ancestros de tu linaje materno y despídelas con amor. Abre los ojos. Deja la vela encendida hasta que se consuma, en homenaje para ellas, y arroja el agua al drenaje.