Estas son las Leyes de Deepak Chopra.

1- Ley de la potencialidad pura

Esta ley se basa en el hecho de que todos somos, esencialmente, pura conciencia. Es decir, ser conscientes es potencialidad pura; un estado de infinita creatividad y potencialidad. Cuando descubres tu esencia natural y conectas con quien realmente eres, ese mismo conocimiento es la habilidad para conseguir el verdadero éxito, porque estas en el eterno éxito y el tiempo correa a tu favor, no en tu contra.

Esta ley también era conocida como la ley de la unidad, porque a pesar de la complejidad de la vida, sobretodo hoy en día en el mundo globalizado en el que vivimos, “ser plenamente consciente” es necesario para preservar el espíritu.

Por eso, en la actualidad, la práctica de atención plena o Mindfulness tiene tanto éxito, pues este estado de consciencia y calma ayuda a autorregular el comportamiento y a conocerse mejor, además de crear un ambiente propicio para el bienestar personal. La Atención Plena es una manera consciente e intencionada de sintonizar con lo que está pasando dentro de nosotros y nuestro alrededor, y permite desenmascarar automatismos y promover el desarrollo integral.

2- Ley de Dar y recibir

Deepak Chopra escribió en su libro Las 7 Leyes Espirituales del Éxito:
“Toda relación es una relación de dar y recibir. El dar engendra el recibir, y el recibir engendra el dar. Lo que sube debe bajar; lo que se va debe volver. En realidad, recibir es la misma cosa que dar, porque dar y recibir son diferentes aspectos del flujo de energía en el universo. Si detienes el flujo de cualquiera de los dos, interfieres con la inteligencia de la naturaleza.”

El dinero, el amor, la alegría, la bondad, etc., son todas formas de energía y para que todas ellas lleguen a tu vida, hay que dejar que estas energías fluyan tanto hacia adentro como hacia fuera. Cuando acaparas la energía, el Universo (la Vida) deja de funcionar como es debido (piensa en un río en donde el agua se estanca y los problemas que puede ocasionar).
Por eso, si quieres recibir amor de los demás, busca la forma de darle amor a los demás. Si quieres más abundancia, busca la forma de ayudar a otros a obtenerla. Si quieres apoyo, busca la forma de dar apoyo a alguien que lo necesite. Si quieres respeto, empieza a respetar más a los demás.

Cuanto más demos, más recibiremos, porque mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida. En realidad, todo lo que tiene valor en la vida se multiplica únicamente cuando es dado. Lo que no se multiplica a través del dar, no vale la pena darse y no vale la pena recibirse. Si al dar sentimos que hemos perdido algo, el regalo no ha sido dado en realidad, y entonces no generará abundancia. Cuando damos sin la verdadera emoción, no hay energía detrás de nuestro acto de dar.

Si vivimos como si la vida fuese un acto de entrega en devoción y agradecimiento, veremos como todo eso que entregamos nos hace a todos más plenos y más abundantes.
Cuando entregamos, también recibimos y mantenemos abierto el canal de la abundancia y prosperidad en el mundo. Y cuando entregamos y recibimos, estamos permitiendo que circule siempre la abundancia en nuestra vida.

Para poner en práctica la ley de dar y recibir, Deepak Chopra sugiere un simple ejercicio: vayas donde vayas debes darle algo a todas las personas con las que tengas contacto. Puede ser algo material (una flor, un dulce) o un pensamiento positivo. Pero siempre dar algo beneficioso para la otra persona. Esto pondrá en circulación esta energía y así como darás, también recibirás.

Al dar y al recibir, lo más importante es la intención. La intención debe ser siempre crear felicidad para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por lo tanto, genera abundancia. La retribución es directamente proporcional a lo que se da, cuando el acto es incondicional y sale del corazón. Por eso, el acto de dar debe ser alegre; la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría en el acto mismo de dar. De esa manera, la energía que hay en el acto de dar aumenta muchas veces más.

En realidad, practicar la ley del dar es muy sencillo: si deseamos alegría, demos alegría a otros; si deseamos amor, aprendamos a dar amor; si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás; si deseamos riqueza material, ayudemos a otros a conseguir esa riqueza. En realidad, la manera más fácil de obtener lo que deseamos es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean. Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, aprendamos a desearle en silencio a todo el mundo todas las cosas buenas de la vida.

Lo que para mí es importante que podamos entender, es que al dar también estamos agradeciendo interiormente e indirectamente por lo que ya tenemos, es suficiente y lo podemos compartir, estamos conectados con la energía de la abundancia. Al recibir también agradecemos porque tenemos la oportunidad de abrirnos a los regalos del Universo cualquiera que estos sean y de quien provengan, contienen emociones de amor como también de generosidad. Si alguien más se permitió recibir lo que yo tenía para dar, puedo otorgarme el placer de recibir también, y eso, inconscientemente ya implica el más profundo agradecimiento.

3- Ley del Karma (Causa y efecto)

El Karma es la acción y la consecuencia de la acción. La ley del Karma es importante, pues nos avisa de que si hacemos algo malo (o que se considera malo), ésto tendrá unas consecuencias negativas para nosotros. Puede que alguna vez nos salgamos con la nuestra, pero seguramente recibamos algo similar en algún momento de nuestra vida.

El Karma nos sitúa, nos avisa y nos permite elegir. Nos indica que lo que nos ocurre es consecuencia de nuestros actos, y nos posibilita la autorreflexión para evitar cometer los mismos errores en el futuro. Por tanto, el Karma no es un castigo, es una oportunidad para crecer.

4- Ley del mínimo esfuerzo

Seguramente has escuchado alguna vez que “menos es más”, y hayas oído hablar de la ley del mínimo esfuerzo. Esta ley viene a representar esto exactamente. Este es el principio de la acción mínima, y la no resistencia. Esto es, por tanto, el principio del amor y la armonía.

Esta ley no quiere decir que debemos mostrarnos inmóviles y pasivos ante la vida, sino que cuando las acciones vienen motivadas por el amor (hacia los demás y hacia uno mismo), no requieren tanto esfuerzo. Por ejemplo, cuando hacemos las cosas con desgano, nos costará mucho movernos. Pero cuando hacemos las cosas con pasión, es decir, con amor hacia lo que nos gusta, entramos en un Estado de Flow o “fluir”.

Esta ley tiene tres principios fundamentales:

  • Aceptación: Cuando tratamos los hechos y la vida con aceptación hacia nosotros mismo y hacia los demás, nos sentimos aliviados. Este momento es tal como debe ser, pues todo el universo es tal como debe ser. Por ejemplo, cuando nos sentimos frustrados con alguien o por algo, no nos sentimos frustrados o alterados por una persona o por una situación, sino ante los sentimientos que albergamos con respecto esa persona o situación.
  • Responsabilidad: Todos los problemas son oportunidades para crecer y desarrollarnos. Cuando nuestro estado de preparación se encuentre con la oportunidad, la solución aparecerá espontáneamente, sin esfuerzo.
  • Indefensión: Si abrazamos “el aquí y el ahora”, es decir, el presente, nos volvemos parte de él y conectaremos emocionalmente, pues liberaremos las terribles cargas de la actitud defensiva, de resentimiento y de hipersensibilidad, favoreciendo el Estado de Flow. Cuando poseamos la combinación de delicada de la aceptación, la responsabilidad y la indefensión, viviremos este Flow durante toda la vida, con una predisposición libre de esfuerzos.

5- Ley de la intención y el deseo

Esta ley afirma que, al ser conscientes y poseer la capacidad de adaptarnos, podemos influir en el entorno, podemos crear nuestro propio futuro. Desear y tener una intención, son el motor que nos posibilita movernos. Pero el deseo y la intención no son el único requisito para conseguir el éxito, sino que Chopra explica que además de éstos, debemos cumplir la “ley de la conciencia pura” y la “ley del desapego” (que se explicará a continuación, en el siguiente punto).

Además, éste afirma que “cómo se crea el futuro en base a esta intención, es fundamental partir del concepto de que el tiempo es el movimiento del pensamiento. Es decir, el pensamiento hacia atrás es una interpretación de fuerzas abstractas, recuerdo, memoria; mientras que el futuro es una proyección de fuerzas abstractas”. Por tanto, la intención y el deseo deben estar en el aquí y el ahora, pues “solamente el presente, que es consciencia, es real y es eterno.(…) Tanto el pasado como el futuro nacen en la imaginación”.

6- Ley del desapego

El desapego, pese a que pueda parecer sinónimo de frialdad, es un concepto que está muy de moda en el desarrollo personal, pues posibilita vivir con ecuanimidad y estabilidad emocional. Este es un concepto muy importante hoy en día, pues la mayoría de individuos están demasiado apagados incluso a cosas materiales. No es fácil mirar hacia dentro cuando la cultura nos lleva a mirar hacia fuera constantemente, a compararnos, a ser más exitosos, más consumidores, etc. En medio de tanta información nos apegamos a viejas certidumbres para sentirnos seguros, imposibilitados para describir la realidad tal cual es.

El desapego no significa que no se puedan sentir las emociones, se trata de aceptarlas y observarlas desde otra óptica, mucho más adaptativa. Se trata de ponerlas en perspectiva, eso es, alejarse un poco de las cosas para tratar de ser más objetivo y realista.

7- Ley del Dharma o el propósito en la vida

Según esta ley, todos poseemos un talento único y una manera única de expresarlo. Hay un algo en cada uno de nosotros que podemos hacer mejor que los demás, pues por cada talento único y por cada expresión única de dicho talento, también existen unas necesidades únicas. El expresar nuestros talentos para satisfacer necesidades, crea riqueza y abundancia sin límites.

La ley de Dharma tiene tres componentes:

  • Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual, y debemos descubrirlo por nuestra cuenta.
  • El ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otro individuo que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera. Cuando expresamos este talento único, estamos en Estado de Flow.
  • Cada uno de nosotros debe poner este talento al servicio a la humanidad para ayudarnos mutuamente. Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente la ley del Dharma.

Ley del espejo

”Lo que niegas, te somete, y lo que aceptas, te transforma”. Carl G Jung.

La ley del espejo nos plantea que el origen de nuestros sentimientos negativos hacia una persona, está en nuestro corazón y no en la otra persona. Es decir, lo que vemos en los demás es en realidad, un reflejo de lo que tenemos dentro de nosotros mismos.

Siempre esperamos que los demás actúen de una determinada manera, y cuando no ocurre esto nos defraudamos. Sin embargo, ¿somos conscientes, de que quizás nosotros también les estamos defraudando en otras cosas?

La ley del espejo nos dice, que si sentimos algo negativo hacia una persona, la causa está en nuestro corazón, y no en la otra persona.

Es importante tener en cuenta los 4 ejes fundamentales sobre los que se basa esta ley:

  1. Todo lo que te molesta, irrita, enoja del otro, o lo que quieres cambiar de él/ella, en verdad es algo que te molesta, irrita, enoja o quieres cambiar de ti.
  2. Todo lo que el otro te critica o quiere cambiar de ti, te pertenece también. Aunque más no sea como propio aprendizaje de autoafirmación de quién eres. Siempre lo que te trae el otro será para tu propio crecimiento.
  3. Todo lo que el otro te critica, recrimina y quiere que cambies, es en parte su propia proyección en ti; sus propios deseos, miedos y fracasos.
  4. Todo lo que te gusta de otro, todo lo que amas de él/ella, es lo que eres y disfrutas, en verdad de ti mismo.

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