El agradecimiento

Hay muchas técnicas poderosas para atraer lo que queremos en la vida, pero una de las más poderosas es practicar el agradecimiento diario. ¿Qué significa esto? Practicar el agradecimiento es dar gracias de corazón por aquello que ya tenemos en nuestra vida, por ejemplo un día más de vida, una techo en donde vivir, una cama caliente donde dormir, los amigos del alma, nuestra salud o la comida en la mesa.

El agradecer nos ayuda a mantenernos en el presente, concentrarnos en lo que tenemos ahora y no en lo que perdimos en el pasado, ni lo que nos preocupa del futuro. Nos pone automáticamente en un nivel de vibración mayor donde nos sentimos más contentos y enfrentamos mejor lo negativo. Nuestros pensamientos crean nuestra realidad y poder ver las cosas positivas en nuestra vida nos enfoca en la mentalidad de abundancia, no de carencia. Este enfoque atrae cosas mejores cada día y nos da la ventaja de que nuestra felicidad no va a depender de otros, si no de nosotros mismos porque nosotros escogemos como verlo.

En un principio puede sentirse raro dar gracias por cosas que siempre han estado ahí, pero después de un tiempo la sensación de amor que uno empieza a sentir cuando agradece se vuelve casi adictiva. Se siente tan bien poder sonreirle a las personas, agradecer, dar abrazos y reír que el sentimiento de enojo es casi rechazado por el cuerpo. Se vuelve un hábito el sentirse contento y lleno de amor.

Se ha demostrado que el agradecer tiene muchos beneficios para la salud. Las personas disminuyen sus niveles de estrés y mejoran la habilidad para manejar momentos difíciles donde antes hubieran reaccionado de una manera más negativa. Al reducir la producción de la hormona del estrés, cortisol, también aumenta el sistema inmunológico. Hay estudios que han demostrado que el agradecer se siente en el nivel bioquímico del cuerpo y activa las mismas áreas del cerebro que los sentimientos de asombro y admiración, produciendo dopamina y serotonina y mejorando el humor.

Crear el hábito de agradecer es muy fácil.

Al comienzo, puedes ponerte recordatorios en el celular o en pequeñas notas por toda tu casa. La clave es hacerlo parte de la rutina diaria. Con sólo decir la palabra «gracias» tu sistema comenzará el proceso de programación natural y verás como mágicamente todo comienza a cambiar.

Y tu, ¿qué agradeces hoy?  

Diana Cardona

 

 

 

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